lunes, 16 de noviembre de 2020

 

EL RCEP y el crecimiento económico del Asia

Se firmo el 15 de noviembre el acuerdo que da origen a la Asociación Económica Integral Regional (RCEP por sus siglas en ingles). Este reúne a 15 países del Asia: Los 10 del ASEAN (la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) más Japón, Corea, China, Australia y Nueva Zelanda. Los 10 del ASEAN son Brunéi, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Singapur, Tailandia y Vietnam. Las negociaciones tomaron años, se inició el 2013, y llego a incluir a la India, que se retiró el año pasado pues consideraba que, de firmarlo, podría terminar perdiendo, pues por ejemplo el gran déficit comercial que tiene con China se agrandaría más. India tampoco quería abrir su sector agrícola al comercio.

Es el acuerdo comercial más grande del mundo en términos de población, tamaño de su economía y comercio. El Producto Bruto Interno de los países firmantes asciende a unos 25.8 billones de dólares (Ver Grafico 1), equivalente al 30% del PBI global, además de abarcar cerca del 28% del comercio mundial y un mercado de unos 2,200 millones de personas, 30% de la población mundial. Además, es la región con mayor crecimiento económico del mundo.

Grafico 1:



Fuente: https://www.statista.com/chart/23503/combined-gdp-of-regional-trade-blocs/ 16-11-2020

Este acuerdo agrupa países con diversos tamaños de economía, población y niveles de desarrollo. Ver Grafico 2. Por eso no es un acuerdo tan profundo como otros y no toca temas como el laboral o el medio ambiental por ejemplo.

Grafico 2:


Fuente: https://www.facebook.com/VNAEspanol/photos/a.1740434649559471/2767990016803924/ 16-11-2020

Es interesante ver que mientras que en otras regiones del planeta cunde el proteccionismo, en Asia el ímpetu es por la liberalizacion del comercio y las inversiones. EEUU con Trump emprendio una carrera por el proteccionismo, renunciando en el primer día de su gobierno al TPP (Acuerdo de Asociacion Transpacifico) que lo hubiera integrado a 11 economias de la Cuenca del Pacifico (entre ellos 7 del Asia, los que están en el RCEP ahora). Y su guerra comercial con China ha elevado el numero de restricciones al comercio que ha impuesto en los últimos años, lo que lo pone según algunos cálculos, como el país que mas ha puesto restricciones en la ultima década. Ver Grafico 3. En Europa el Reino Unido se retira de la Union Europea. En otros países tambien se ven muestras de proteccionismo, especialmente en estos momentos de pandemia.

Grafico 3: 


Fuente: https://www.statista.com/chart/20139/number-of-trade-restrictions-selected-countries/ 28-11-2019

En Asia el RCEP dará un fuerte un fuerte impulso a la mayor integracion económica dentro de la región. Aparte del RCEP existe el CPTPP, el TPP sin EEUU, que fue impulsado por Japón. El CPTTP o Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacifico incluye a Australia, Brunei, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, Singapur, Vietnam, mas Canada, Mexico, Peru y Chile. Ver Grafico 4.

Grafico 4:     


Fuente: https://www.koreatimes.co.kr/www/biz/2020/11/367_299401.html?fbclid=IwAR2adI71MCoc05CSFyRk9SnmC8oc_GnYLsXMgvle8--vvG0LGINvMEUzPCI 16-11-2020

    

¿Por qué en Asia hay un ímpetu por la globalización?

La razón principal es que los asiáticos se han beneficiado grandemente de la globalización. Son los países que más crecen el mundo, son los que más exportan, son los que reciben grandes montos de inversión extranjera. Son países que tienen un gran comercio intrarregional entre ellos (un 40%, mientras que en Latinoamérica es 10% por ejemplo).

Y son los países donde la población apoya más la globalización, mientras que por ejemplo en los países desarrollados mucha gente está en contra. Y la razón es que son justamente los asiáticos (en particular los del Asia Oriental) los que más se han beneficiado de ella, pues sus economías han crecido y su nivel de vida, sus salarios, han aumentados. De ellos, China y Vietnam son los países que más apoyan la globalización.

Irónicamente esos dos países son gobernados por partidos comunistas. Y lo hacen pues sus salarios se han visto incrementado grandemente en las dos últimas décadas. Ver Gráfico 5. 

Gráfico 5: 


Fuente: https://fas.org/sgp/crs/row/RL33534.pdf?fbclid=IwAR0aZlGAlXvpzB6Ap7CjTIaiuwgU2Ac70jUHactJxADnzCJCEYFbtIqGKT0

¿Qué consecuencias traerá el RCEP?

Primero; acelerara el crecimiento de Asia. En esta presente crisis ocasionada por la pandemia del COVID-19, la economía mundial y de muchas regiones experimentaran una gran caída. El Asia Oriental también tendrá una caída en su crecimiento, menor que la de otras regiones, pero habrá algunas economías que crezcan, como la de China, Taiwán, y Vietnam. Con el RCEP habrá un mayor ímpetu para más comercio, más inversión entre ellos, y mayor crecimiento.

Segundo; hará más atractivo el Asia a los ojos del mundo, por el gran mercado integrado que representan, lo que traerá más inversión extranjera de muchos países del mundo, y esto significará más crecimiento a la región.

Tercero; integrara más al Asia, consolidando las cadenas globales de valor dentro de la región. Por ejemplo, China, Corea y Japón no tenían tratado de libre comercio entre ellos. Con el RCEP, insumos, partes y componentes, fluirán más entre ellos al reducirse los aranceles y barreras y probablemente China se consolide como la fabrica de Asia y del mundo (que ya lo era en verdad). Por ejemplo, con el RCEP los aranceles en el 86% de los productos exportados a China por Japón serán eliminados, del actual 8%[1]. De los productos exportados a Corea por Japón, el 92% de los productos no tendrán aranceles con el RCEP, mientras que sin ese acuerdo ahora solo el 19% lo tiene[2].

Aunque también se espera que el Sudeste Asiático, especialmente Vietnam e Indonesia por ejemplo se beneficien también, pues tienen una mano de obra más barata que China, de donde algunas fábricas ya se están yendo por esa razón o por los aranceles altos que le puso EEUU.

Cuarto; el RCEP haría un poco menos dependiente al Asia de otros países de fuera de la región, pues permitiría que más partes y componentes vengan de dentro de la región, pero hará también que más productos finales se vendan en la misma región. Para China especialmente esto es significativo, pues en su guerra comercial con EEUU sus productos fueron impuestos altos aranceles haciéndolos menos competitivos en ese mercado. China necesita otros mercados y depender menos de EEUU. Ya el ASEAN es el mayor socio comercial de China[3].

Quinto; la presencia de China en la región será cada vez mayor. China incrementa su presencia económica en la región, a través del mayor comercio con esa región, sus empresas invertirán más en la región, mientras que por otro lado la presencia de EEUU es cada vez menor. EEUU esta fuera de los dos grandes acuerdos comerciales de la región, el CPTPP y el RCEP. Irónicamente, este acuerdo se firma en una semana en que se desarrollan dos de los más grandes eventos en la política y economía de la región asiática; la cumbre del ASEAN (que se llevó a cabo el 14 de noviembre), y la cumbre del foro APEC (que será el 20 de noviembre), y en ninguna de ellas estuvo/estará presente algún líder importante de los EEUU, pero de China sí.    

El acuerdo para entrar en efecto necesita que sea ratificado por al menos 6 países de ASEAN y tres de los otros cinco países, así que se espera pase aun un tiempo para que sea realidad el RCEP.          

    

viernes, 13 de noviembre de 2020

 

Cómo China puede evitar la trampa de los ingresos medios


La economía de China ha crecido a un ritmo rápido y sin precedentes desde el lanzamiento de la reforma y la apertura a fines de la década de 1970, aunque el ritmo se ha desacelerado un poco en los últimos años desde que el país adoptó un desarrollo económico basado en la ciencia e impulsado por la innovación. Incluso con la economía mundial experimentando una fuerte contracción económica debido a la pandemia de COVID-19 y a pesar del conflicto comercial con los Estados Unidos, se espera que la economía china crezca un 2 por ciento en 2020 y el país está listo para lograr los objetivos de erradicar pobreza extrema y construcción de una sociedad moderadamente próspera en todos los aspectos antes de fin de año.

Pero las tareas que tiene por delante China parecen más desafiantes: evitar la trampa de los ingresos medios mientras se mantiene un crecimiento inclusivo y construir una sociedad socialista moderna a mediados de este siglo. Además, la economía de China está creciendo, y aunque su PIB per cápita está aumentando, tiene que reducir la brecha de riqueza, por ejemplo, entre las áreas rurales y urbanas, y entre las personas con educación superior y sin ella.

¿Qué puede hacer China para superar estos desafíos?

Primero, para mejorar el bienestar de los residentes rurales, debe aumentar la productividad agrícola para aumentar los ingresos de los agricultores. Sin embargo, eso no sería suficiente, porque a medida que aumenta la productividad en el sector agrícola, se necesitarán menos trabajadores para los trabajos agrícolas. Por lo tanto, debería permitir la libre movilidad de los residentes rurales,, con ciertas restricciones, modificando el sistema hukou (registro de hogares), para que puedan migrar a áreas urbanas que tienen más comodidades y ofrecen trabajos mejor pagados.

En segundo lugar, el gobierno chino debe tomar medidas para mejorar el nivel de educación de los residentes rurales y brindarles capacitación que les permita obtener trabajos mejor pagados. A medida que la estructura económica de China se desplaza del sector primario (por ejemplo, la agricultura y la minería) a la manufactura, especialmente la manufactura de alta gama, y ​​los sectores de servicios, las personas necesitan adquirir habilidades nuevas y avanzadas para ingresar a tales campos, incluso en el campo de las tecnologías avanzadas.

De hecho, el sector de servicios ya representa más del 50 por ciento del PIB de China. Pero en el sector de servicios hay trabajos con salarios más bajos y con salarios más altos. La banca, las comunicaciones, la educación, por ejemplo, son profesiones mejor remuneradas.

En tercer lugar, en los sectores manufacturero y de servicios, China debe pasar de producir bienes y servicios de bajo valor agregado a bienes y servicios de mayor valor agregado, lo que permitirá a los trabajadores ganar salarios más altos. Irónicamente, en este sentido, el conflicto comercial entre China y Estados Unidos podría ser una bendición disfrazada, porque obligará a China a desarrollar tecnologías avanzadas a un ritmo más rápido, entre otras cosas, invirtiendo más en investigación y desarrollo. China ha avanzado mucho en esta área y ya se ha convertido en un líder en sectores como la tecnología 5G, los ferrocarriles de alta velocidad y los coches eléctricos. Y su plan “Made in China 2025” esta jugado un papel importante en este contexto.

Cuarto, China necesita abrir más su economía para que sus sectores de manufactura y servicios sean más competitivos en industrias de alto valor agregado. A medida que la población de ingresos medios aumente y adquiera más poder adquisitivo, podrá permitirse más bienes y servicios extranjeros de mayor valor agregado. De hecho, China se ha convertido en el mayor mercado de consumidores del mundo y, por lo tanto, está contribuyendo más a la economía global.

En resumen, la pregunta es cómo China puede continuar su crecimiento económico, produciendo bienes y servicios de mayor valor agregado. Como se mencionó anteriormente, esto será a través de una mayor inversión en I + D.

Pero, ¿cómo puede China reducir la brecha de riqueza? Para hacerlo, China necesita implementar políticas para desarrollar redes sociales de seguridad, brindar acceso universal a buenos servicios de educación y salud, hacer disponibles viviendas asequibles y establecer un sistema de jubilación que garantice a los jubilados una pensión digna.

China ha logrado un éxito extraordinario durante las últimas cuatro décadas de reforma y apertura. Su PIB per cápita aumentó de $310 en 1980 a $10,276 en 2019, más de 30 veces, y su esperanza de vida promedio aumentó de 66.52 años a 77 años.

Sin duda, el camino por recorrer es más difícil, especialmente dado que se prevé que la economía mundial se contraerá este año y que el proteccionismo y el unilateralismo están aumentando en algunos países. Pero la experiencia acumulada por el gobierno chino, las empresas y el pueblo chino dan motivos para ser optimistas: que China alcanzará el objetivo de la modernización a mediados de este siglo y evitará la trampa de los ingresos medios manteniendo un crecimiento inclusivo.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Conferencia sobre Asia en el mundo, 3-10-2020

https://www.slideshare.net/carlosalbertoaquinorodriguez/la-economa-asitica-y-su-creciente-importancia-para-el-per-y-el-mundo


Pueden ver el video aqui

https://www.facebook.com/watch/live/?v=2687764811538258&ref=watch_permalink


lunes, 2 de noviembre de 2020

 

La OMC, los desafíos que enfrenta, y la elección de su nueva Director General

                                                                                                                                          Carlos Aquino* 

La Organización Mundial de Comercio, OMC, cumplió 25 años de creado este 2020, cuando su antecesor, el Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT por sus siglas en inglés) termina sus funciones con la Ronda Uruguay de Negociaciones Multilaterales en 1994. El valor en dólares del comercio mundial casi se ha multiplicado por cuatro veces, y el volumen en 2.7 veces en ese mismo periodo, tasas por encima del incremento en el PIB mundial, que se multiplico solo por 2 en esos mismos 25 años. La OMC abarca 164 miembros, que son responsables del 98% del comercio mundial.

La OMC es el órgano rector del comercio mundial que tiene como tarea el poner reglas para que este se realice de manera transparente, sin barreras, y cuando surjan disputas entre sus miembros, sea este el Tribunal donde se resuelvan los problemas. En estos 25 años el arancel promedio se ha reducido casi a la mitad, de 10.5% a 6.4%, y la OMC emprendió el 2001 una nueva Ronda de Negociaciones Comerciales, la Ronda Doha, que tenía como tarea liberalizar no solo el comercio de bienes y servicios, sin excepciones, sino de otras áreas adicionales, pero que no ha podido llegar a una conclusión final, trascurrido ya casi 20 años.   

A sus 25 años la OMC ha visto también surgir nuevos desafíos, como ha sido el surgimiento de acuerdos comerciales preferenciales entre algunos países, dejando de lado a la OMC, justificado por el poco avance de las negociaciones multilaterales de comercio bajo la Ronda Doha. También en estos dos últimos años el comercio mundial ha visto la introducción de nuevas restricciones, medidas proteccionistas, y acciones unilaterales por algunos miembros, desconociendo el rol de la OMC. Uno de los aspectos mas significativos de esto es el enfrentamiento entre EEUU y China, las economías más grandes y las potencias comerciales más importantes del mundo, enfrentamiento con consecuencias globales, entre otras razones, pues las restricciones al comercio de bienes que se han impuesto ambos afectan al resto, pues esos bienes son producidos usando partes y componentes de muchos otros países. Muchos de esos bienes son producto de las llamadas cadenas globales de valor, que involucran a muchos países en la producción de determinada etapa (o parte) de la elaboración del bien. 

Otro desafío es el presentando por la crisis global resultado de la pandemia del COVID-19. La economía mundial este año se proyecta caería un 4.9% pero el volumen del comercio mundial caería un 9.2% (proyecciones de la misma OMC a octubre del 2020). Dada la caída en la actividad económica en muchos países, algunos están tomando medidas restrictivas a las importaciones, y la tentación para seguir haciéndolo con el pretexto de defender la industria y empleo locales es grande en ese contexto.   

Gráfico 1: Volumen del comercio mundial de mercancías, 2000-2021

Índices, 2015=100


Fuente:        Secretaría de la OMC.

Nota:                Las cifras correspondientes a 2020 y 2021 son previsiones.

Fuente: Tomado de página web de la OMC: https://www.wto.org/spanish/news_s/pres20_s/pr862_s.htm

 

Otro desafío es el hecho de que el Órgano de Apelaciones de la OMC, el tribunal que escucha las apelaciones al final de un proceso de solución de controversias y dicta la decisión final en cualquier disputa comercial, no funciona desde diciembre de 2019, pues EEUU bloquea el nombramiento de nuevos miembros para los puestos vacantes. EEUU lo hace pues afirma que ese Órgano de Apelaciones actúa de manera injusta y perjudicial a sus intereses.

En este contexto se lleva a cabo la elección de un nuevo Director General de la OMC. Del 19 al 27 de octubre se produjo la última ronda de consultas entre los miembros de la OMC, que es la forma como se elige un nuevo director de la OMC. En la ronda final habían quedado dos finalistas, la de Nigeria, Ngozi Okonjo-Iweala, y Yoo Myung-hee de Corea. De las dos candidatas la que obtuvo el mayor apoyo de los miembros fue la de Nigeria, y se supone que ella podría ser la nueva Directora General de la OMC. Se supone, pues el representante de EEUU en la OMC ha manifestado que seguirá apoyando a la candidata de Corea, y dado que la elección de un nuevo director requiere del consenso unánime de los miembros, aún no está confirmado la elección de Ngozi Okonjo-Iweala.

Algunos quieren ver en la oposición de EEUU a la candidata de Nigeria otra dimensión del enfrentamiento entre China y EEUU, pues se dice China ha apoyado fuertemente la elección de la candidata de ese país. La decisión final se debería tomar cuando el 9 de noviembre se reúnan los miembros de la OMC en un Consejo General. En cualquier caso, la próxima autoridad máxima de la OMC sería una dama, primera vez en la historia de esta organización. Como se ha visto los desafíos son enormes y la tarea es volver a darle a la OMC el rol protagónico que tuvo antes.    

 

*Coordinador del Centro de Estudios Asiáticos, UNMSM

martes, 6 de octubre de 2020

La economía china en un entorno desafiante

 


                                                                                                    Carlos Aquino*

La Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OECD) pronostico en setiembre que la economía de China crecería 1.8% el 2020, siendo una de las pocas que lo harían este año, cuando la economía mundial decrecerá -4.5%. China sería la única economía grande que crezca este año, y recientes estimaciones indican que China podría crecer incluso hasta 2.2% este año[1].

Lo anterior se debe a dos razones principalmente: Primero, al haber sido China el país que controlo la pandemia del COVID-19 en menor tiempo que el resto del mundo su economía estuvo paralizada menos tiempo, y su actividad económica empezó a recuperarse antes que otros; y segundo, al haber tenido un menor numero de infectados y fallecidos por la pandemia que otras regiones en el mundo (por ejemplo Europa y América), su consumo interno, la demanda interna, se está recuperando rápidamente.    

El hecho de que China se haya recuperado antes que otros y pueda crecer es una buena noticia no solo para China, sino también para el resto del mundo. Esto, pues desde comienzos de este siglo China es el mayor contribuyente al crecimiento de la economía global. Se calcula que el gigante asiático ha contribuido con un 30% al crecimiento anual de la economía mundial, convirtiéndose en el motor de esta.

China es el mayor mercado para más de la mitad de los países del mundo, especialmente de los países en desarrollo como el Perú. Es uno de los mayores inversores en el mundo en desarrollo, especialmente en África, Asia, y también poco a poco para varios países en Latinoamérica. Y en los últimos años su inversión se ha orientado desde inicialmente los sectores extractivos, de recursos naturales, hacia sectores como la industria, y los proyectos de infraestructura, esto último en particular de gran urgencia en los países en desarrollo.

Pero la economía china tiene varios desafíos por delante para continuar su crecimiento. Uno, son los desafíos internos, y el otro son los del entorno externo. En el lado interno, China debe continuar haciendo reformas para hacer su economía más competitiva, más abierta a la competencia extranjera, permitiendo así también el acceso para sus consumidores de productos más baratos de todas partes del mundo. El rol del mercado interno también es cada vez mayor, y su creciente clase media se convierte en el motor de su economía, reduciendo su dependencia en los mercados externos.

El mayor reto es el entorno externo cada vez más complicado que enfrenta, ejemplificado por el enfrentamiento que tiene con EEUU, en un conflicto que empezó con un tema comercial, de imposición de aranceles, pero que ha devenido en una competencia tecnológica. Se busca restringir la participación de las empresas chinas en el mercado de EEUU, así como en otros mercados, en la provisión de infraestructura de tecnología 5G. Pero también se busca limitar la capacidad de las empresas chinas de producir equipos al restringírseles el acceso a partes y componentes, como de determinados circuitos integrados, donde aún dependen de la provisión de empresas o de tecnología de EEUU.  

Incluso se habla de que podría ser sujeto de sanciones que buscan restringirle el acceso al sistema financiero internacional dominado por el dólar. Por eso también China debe tomar pasos para hacer del yuan una moneda más usada internacionalmente y ofrecer así una alternativa al dominio del dólar. Para ello China debe abrir más su mercado de capitales y ofrecer más activos financieros en yuanes a los extranjeros.         

En todo caso, en un mundo donde prima la incertidumbre y donde las voces que piden proteccionismo, o desconocen el rol de los organismos internacionales como la Organización Mundial de Comercio aumentan, se necesita también que China pueda abogar por un sistema abierto de comercio e inversiones. En este sentido por ejemplo la constitución de la Asociación Económica Integral Regional, RCEP por sus siglas en inglés, que unirá a China con los 10 países del ASEAN (siglas en ingles de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) mas Japón, Corea, Australia y Nueva Zelanda, será un gran paso hacia el proceso de integración económica en el Asia Oriental. No solo China, Asia también es la región que más crece en el mundo y es un motor de crecimiento.

El RCEP se constituirá en el grupo de integración económica más grande del mundo por tamaño de su población, de su economía, por el volumen de comercio, y por el monto de inversión extranjera que reciben sus países y que realizan en el exterior. Y China ha sido uno de los promotores de su formación.

En resumen, una economía china en crecimiento es de vital importancia, no solo para el incremento del bienestar de sus propios habitantes sino para el del resto del mundo. Pero el país deberá lidiar con un entorno complicado, por los desafíos internos y externos existentes, en un año difícil para la economía mundial, donde pocos países crecerán, y se espera que China sea uno de ellos. China es desde hace varios años la fábrica del mundo, pero ahora también es el mayor mercado de consumo del mundo, y el mundo necesita que eso continúe así.      

 

*Carlos Aquino es Coordinador del Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

lunes, 5 de octubre de 2020

viernes, 2 de octubre de 2020

Presentacion de libro sobre Pandemia, efectos en Latinoamerica, e interaccion con China

 

Lanzamiento libro

Unirse a la reunión Zoom
https://zoom.us/j/96248735034?pwd=TFp3R281NGdrVTdqZmh5RVhTOG5UQT09

ID de reunión: 962 4873 5034
Código de acceso: libro


Fecha: 6 de octubre del 2020. 18:00 horas de Santiago de Chile.
Confirmaciones y más información: 
celc.china@gmail.com